El gato andino es uno de los félidos menos conocidos y más raros de las Américas, un pequeño gato moteado adaptado a los paisajes fríos, rocosos y con escaso oxígeno de los altos Andes y la estepa patagónica [IUCN 2024][CatSG]. Descrito por primera vez por Cornalia en 1865, fue avistado tan raramente que durante gran parte del siglo XX casi no se documentó nada sobre su biología en estado silvestre, y no se obtuvieron fotografías fiables de animales vivos hasta finales de los años noventa [CatSG][Reppucci et al. 2011].
Hoy se encuentra entre los pequeños gatos más amenazados del planeta. Se cree que sobreviven menos de 2.500 individuos maduros, dispersos en grupos fragmentados en cuatro países, y se infiere que la población está en declive [IUCN 2024]. Su dependencia de una estrecha franja de hábitat de gran altitud y de un reducido número de especies presa lo hace extremadamente sensible a las perturbaciones [IUCN 2024][Villalba et al. 2004].
Biología e identificación
El gato andino tiene aproximadamente el tamaño de un gato doméstico grande, aunque parece más robusto debido a su densa capa de pelaje gris ceniza marcada con manchas marrón rojizo y bandas oscuras; la longitud cabeza-cuerpo es de unos 57-75 cm, con una cola notablemente larga, gruesa y anillada de aproximadamente 41-48 cm, y los adultos pesan alrededor de 4-6 kg [CatSG]. El pelaje largo y la cola tupida se interpretan como adaptaciones a un entorno frío y expuesto [CatSG].
Se confunde fácilmente con el más extendido gato de las pampas (Leopardus colocola), que comparte partes de su área de distribución; la identificación en campo se basa en la cola más gruesa del gato andino con amplias bandas oscuras y en su patrón general de pelaje [CatSG][Reppucci et al. 2011]. La especie es especialista en su dieta: las vizcachas de montaña, roedores del tamaño de un conejo propios de las laderas rocosas, constituyen la gran mayoría de su alimentación, una dependencia que vincula estrechamente la suerte del gato a la abundancia de un único grupo de presas [Walker et al. 2007][CatSG]. Las estimaciones de densidad obtenidas mediante estudios con cámaras trampa en el noroeste de Argentina son bajas, del orden de 0,07-0,12 individuos por kilómetro cuadrado [Reppucci et al. 2011].
Hábitat y distribución
El gato andino se distribuye en Argentina, Bolivia, Chile y Perú [IUCN 2024]. En la mayor parte de su área de distribución está asociado a terrenos áridos y rocosos por encima del límite del árbol, típicamente desde unos 3.000 m hasta más de 5.000 m de altitud [CatSG]. Una población separada en la estepa patagónica de Argentina extiende el rango hasta altitudes mucho más bajas, donde el gato ocupa afloramientos rocosos en la fría estepa arbustiva [IUCN 2024][CatSG].
Se trata de una distribución escasa y fragmentada, no continua, que refleja la baja productividad de los ambientes de gran altitud y la naturaleza dispersa de sus presas [Reppucci et al. 2011][CatSG]. Para proteger a esta rara especie, NRWL describe su distribución únicamente a nivel de países y grandes biomas, y no publica localidades específicas, madrigueras ni datos de movimiento.
Estado de conservación
El gato andino está evaluado como En Peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN, bajo el criterio C2a(i), en la evaluación más reciente publicada en 2024 [IUCN 2024]. Esta clasificación refleja un total estimado de menos de 2.500 individuos maduros, un declive continuo inferido y la constatación de que ninguna subpoblación individual se estima que contenga más de 250 individuos maduros [IUCN 2024].
La especie está incluida en el Apéndice I de CITES, que prohíbe el comercio internacional con fines comerciales, y está legalmente protegida en los cuatro países de su área de distribución [CatSG]. Los estudios genéticos han revelado que los gatos andinos presentan una diversidad genética mitocondrial y nuclear extremadamente baja en comparación con los félidos relacionados, con la población estructurada en unidades evolutivamente significativas diferenciadas, lo que constituye una preocupación adicional para la conservación de una población pequeña y fragmentada [Cossíos et al. 2012].
Amenazas
Las principales presiones identificadas por los evaluadores son la pérdida y degradación del hábitat, el declive de las presas y la caza directa [IUCN 2024]. La caza tradicional y el uso del gato en ceremonias culturales, junto con la reducción de las poblaciones de presas y la fragmentación del hábitat, han sido reconocidos desde hace tiempo como las amenazas principales [Villalba et al. 2004]. La minería es una preocupación creciente: partes del área de distribución de la especie se superponen con el "triángulo del litio" de Argentina, Bolivia y Chile, donde la extracción y sus carreteras asociadas, el tráfico y los asentamientos degradan el hábitat de las presas e introducen perros domésticos en las zonas alpinas [Mongabay 2025][IUCN 2024]. La mortalidad adicional proviene de ataques de perros y atropellos [IUCN 2024][CatSG].
El cambio climático agrava estas presiones. Los modelos de idoneidad de hábitat proyectan que el área climáticamente adecuada para el gato andino podría contraerse hasta aproximadamente un 30% antes de 2080 bajo escenarios de altas emisiones, desplazándose hacia cotas más altas y latitudes más elevadas y fragmentando aún más una distribución ya de por sí irregular, siendo el núcleo del área en Bolivia y Perú el más afectado [Bennett et al. 2019][Mongabay 2025].
Qué se está haciendo
La Alianza Gato Andino, una red multinacional activa desde finales de los años noventa, coordina la investigación y la conservación en los cuatro países del área de distribución, combinando el seguimiento de campo, los estudios genéticos y el trabajo con las comunidades locales [CatSG][Villalba et al. 2004]. En 2004 se elaboró un plan de acción para la conservación regional, posteriormente actualizado, que organiza el conocimiento existente, identifica las amenazas y establece líneas de acción compartidas [Villalba et al. 2004]. Los programas de campo con cámaras trampa han mejorado progresivamente el conocimiento sobre la distribución, la densidad y la ecología del gato, mientras que las iniciativas centradas en las comunidades buscan reducir la caza y generar apoyo local para la conservación [Reppucci et al. 2011][Mongabay 2025]. La inclusión de la especie en el Apéndice I de CITES y las protecciones legales nacionales proporcionan un marco jurídico contra el comercio y la caza [CatSG].
Cómo pueden ayudar los lectores
Dado que el gato andino es tan poco conocido, apoyar la investigación de campo rigurosa y las organizaciones que realizan seguimientos a largo plazo contribuye a subsanar las lagunas de conocimiento de las que depende la planificación de la conservación. Compartir información precisa y bien documentada —en lugar de afirmaciones sensacionalistas— fomenta una comprensión pública informada sobre los ecosistemas de alta montaña y las presiones que enfrentan. NRWL no solicita donaciones en esta página; los lectores interesados en contribuir pueden buscar organizaciones de conservación consolidadas que trabajen en los Andes y revisar cómo dichos grupos informan sobre el uso de sus fondos.
Referencias
[IUCN 2024] Reppucci, J., Lagos, N., Palacios, R., Lucherini, M., Tellaeche, C., Villalba, L., Napolitano, C. & Pino-Charaja, A. (2024). Leopardus jacobita (Andean Cat). The IUCN Red List of Threatened Species 2024: e.T15452A261786289. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2024-2.RLTS.T15452A261786289.en
[CatSG] IUCN SSC Cat Specialist Group. Andean Cat (Leopardus jacobita) — species account. https://www.catsg.org/living-species-andeanmountaincat
[Reppucci et al. 2011] Reppucci, J., Gardner, B. & Lucherini, M. (2011). Estimating detection and density of the Andean cat in the high Andes. Journal of Mammalogy, 92(1), 140-147. https://doi.org/10.1644/10-MAMM-A-053.1
[Walker et al. 2007] Walker, R.S., Novaro, A.J., Perovic, P., Palacios, R., Donadio, E., Lucherini, M., Pia, M. & López, M.S. (2007). Diets of three species of Andean carnivores in high-altitude deserts of Argentina. Journal of Mammalogy, 88(2), 519-525. https://doi.org/10.1644/06-MAMM-A-172R.1
[Cossíos et al. 2012] Cossíos, D., Lucherini, M., Ruiz-García, M. & Angers, B. (2012). Population structure and conservation of a high-altitude specialist, the Andean cat Leopardus jacobita. Endangered Species Research, 16, 283-294. https://doi.org/10.3354/esr00402
[Bennett et al. 2019] Bennett, M., Marquet, P.A., Sillero-Zubiri, C. & Marino, J. (2019). Shifts in habitat suitability and the conservation status of the Endangered Andean cat Leopardus jacobita under climate change scenarios. Oryx, 53(2), 356-367. https://doi.org/10.1017/S0030605317000503
[Villalba et al. 2004] Villalba, L., Lucherini, M., Walker, S., Cossíos, D., Iriarte, A., Sanderson, J., Gallardo, G., Alfaro, F., Napolitano, C. & Sillero-Zubiri, C. (2004). The Andean Cat: A Conservation Action Plan. Andean Cat Alliance (Alianza Gato Andino), La Paz, Bolivia. https://gatoandino.org/en/library/
[Mongabay 2025] Mongabay. (2025, July). Endangered Andean cat is imperiled by climate change and its solutions. https://news.mongabay.com/2025/07/endangered-andean-cat-is-imperiled-by-climate-change-and-its-solutions/
