El dole, también conocido como perro salvaje asiático o perro silbador, es un cánido de comportamiento altamente social originario de los bosques del sur, sureste y este de Asia. Antaño extendido por gran parte del continente, hoy sobrevive en poblaciones fragmentadas y es reconocido como uno de los grandes carnívoros más amenazados de Asia [Kamler et al. 2015]. Los doles son célebres por la estructura de clan que los caracteriza y por sus distintivos llamados de contacto —similares a silbidos— con los que coordinan la manada a través de la densa vegetación [Durbin et al. 2004].
Biología e identificación
El dole es un cánido de tamaño mediano que mide aproximadamente entre 88 y 113 cm de longitud (cabeza y cuerpo), con una cola de 41 a 50 cm, y alcanza una alzada de unos 42 a 50 cm. Los adultos pesan generalmente entre 10 y 21 kg, siendo los machos en promedio más grandes que las hembras [Durbin et al. 2004]. Su pelaje es de un rojizo intenso o castaño rojizo, con reflejos pardos en la cabeza, el cuello y los hombros, el vientre más pálido y una cola tupida y oscura; la especie se distingue de otros perros salvajes por sus orejas redondeadas y por una fórmula dental con menos molares inferiores que los cánidos típicos [Durbin et al. 2004].
Los doles son cazadores en manada obligados que se alimentan principalmente de ungulados medianos y grandes —como el ciervo manchado, el sambar, el muntíaco y el jabalí—, y complementan su dieta con vertebrados pequeños, insectos y algo de fruta [Kamler et al. 2015]. Viven en clanes más que en manadas rígidas, con grupos que habitualmente rondan los 5 a 12 individuos, aunque en ocasiones se congregan en agrupaciones mucho mayores, y los clanes pueden contener más de una hembra reproductora. La gestación dura aproximadamente entre 60 y 63 días y produce camadas de varios cachorros; la longevidad registrada en cautiverio alcanza unos 15 a 16 años [Durbin et al. 2004].
Hábitat y distribución
El dole ocupa una amplia variedad de biomas forestales, entre ellos el bosque tropical seco y húmedo caducifolio, el bosque perennifolio y semicaducifolio, y las zonas montanas y alpinas, ligado en general a áreas con suficiente cobertura forestal y disponibilidad de ungulados silvestres como presa [Kamler et al. 2015]. Históricamente la especie se distribuía por la mayor parte de Asia, pero su distribución actual está gravemente fragmentada; la evaluación de la UICN estima que el dole ha desaparecido de una proporción muy elevada de su área de distribución histórica durante el último siglo [Kamler et al. 2015].
En la actualidad, poblaciones silvestres persisten en el sur de China, India, Bután, Nepal, Myanmar, Tailandia, Camboya, Laos, Malasia e Indonesia, siendo los principales bastiones los bosques protegidos de India y algunas zonas del sureste asiático continental [Kamler et al. 2015]. La mayoría de las poblaciones supervivientes están confinadas en áreas protegidas y muchas se encuentran aisladas entre sí por paisajes dominados por actividades humanas [Srivathsa et al. 2020b].
Estado de conservación
El dole está catalogado como En Peligro en la Lista Roja de la UICN, con una evaluación realizada en 2015 [IUCN 2015]. La población mundial se estima en aproximadamente entre 4.500 y 10.500 individuos, de los cuales solo unos 949 a 2.215 son individuos maduros y reproductores, con una tendencia poblacional decreciente [Kamler et al. 2015]. Dado que los datos sobre distribución y abundancia siguen siendo escasos en gran parte del sureste asiático, el estado real de la especie en varios de sus países de distribución está pobremente documentado, y el Grupo de Especialistas en Cánidos de la CSE-UICN continúa coordinando trabajos para una evaluación actualizada [Kamler et al. 2015]. El dole figura además en el Apéndice II de la CITES, que regula el comercio internacional de la especie [CITES 2023]. En India, el dole goza de protección legal bajo la legislación nacional de vida silvestre, y la mayor parte de su hábitat restante se encuentra dentro de reservas de tigres y otras áreas protegidas [Srivathsa et al. 2020b].
Amenazas
La principal amenaza documentada para los doles es la pérdida y fragmentación del hábitat impulsada por la deforestación y el cambio de uso del suelo, que aísla las pequeñas poblaciones protegidas que subsisten [Kamler et al. 2015]. El agotamiento de las presas unguladas silvestres —causado por la caza excesiva y la degradación del hábitat— socava la capacidad del dole para sostener su estrategia de caza en manada [Srivathsa et al. 2020a]. La transmisión de enfermedades procedentes de perros domésticos y asilvestrados es una preocupación significativa y creciente: los doles son susceptibles a patógenos como la rabia, el virus del moquillo canino y la sarna sarcóptica [Cornell Wildlife Health 2021]. Entre las presiones adicionales se cuentan la persecución y las represalias mediante envenenamiento, trampas y disparos en zonas donde se percibe que los doles amenazan al ganado, así como la competencia interespecífica con tigres y leopardos [Kamler et al. 2015].
Qué se está haciendo
El Grupo de Especialistas en Cánidos de la CSE-UICN y sus especialistas en dole coordinan la investigación, la evaluación del estado y la planificación de la conservación de la especie a escala de toda su área de distribución, constituyendo la principal autoridad científica en materia de recuperación del dole [Kamler et al. 2015]. El Centro de Salud de Vida Silvestre K. Lisa Yang de la Universidad de Cornell investiga cómo los patógenos —como la rabia y el moquillo canino— afectan la viabilidad de las poblaciones de doles y desarrolla herramientas de seguimiento, como el análisis de ADN a partir de heces y el cribado de enfermedades, así como el análisis por aprendizaje automático de las vocalizaciones del dole, en colaboración con el Instituto de Biología de la Conservación del Instituto Smithsoniano, la Universidad Kasetsart, la Wildlife Conservation Society y el Departamento de Parques Nacionales y Conservación de la Vida Silvestre de Nepal [Cornell Wildlife Health 2021]. Estudios de campo en India y Bután han cartografiado la distribución del dole, la protección del hábitat y la conectividad paisajística para orientar las prioridades de conservación e identificar corredores entre poblaciones fragmentadas [Thinley et al. 2021; Srivathsa et al. 2020b]. Las estrategias a largo plazo hacen hincapié en mantener ecosistemas forestales intactos, restaurar las poblaciones de presas y preservar la conectividad para que los doles puedan persistir dentro de sistemas complejos con múltiples depredadores [Srivathsa et al. 2020b].
Cómo puede ayudar
El público en general puede apoyar la recuperación del dole respaldando organizaciones serias y orientadas por la ciencia, como el Grupo de Especialistas en Cánidos de la CSE-UICN y los programas universitarios de salud de la vida silvestre que llevan a cabo investigaciones y seguimientos con revisión científica por pares [Kamler et al. 2015]. Reducir la propagación de enfermedades de los perros domésticos a la fauna silvestre —apoyando la tenencia responsable de mascotas y las campañas de vacunación canina en zonas próximas a áreas protegidas— combate una de las amenazas más documentadas para la especie [Cornell Wildlife Health 2021]. Quienes residan cerca del hábitat del dole pueden contribuir aportando observaciones verificadas de vida silvestre a iniciativas legítimas de ciencia ciudadana y de seguimiento en áreas protegidas, lo que ayuda a subsanar las lagunas de datos que limitan la planificación de la conservación [Srivathsa et al. 2020a]. La defensa informada de la protección del hábitat, la recuperación de las poblaciones de presas y la conectividad forestal respalda las medidas a escala de paisaje que los investigadores identifican como esenciales para la supervivencia a largo plazo del dole [Srivathsa et al. 2020b].
Referencias
[CITES 2023] Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora (2023). Appendices I, II and III. CITES. https://cites.org/eng/app/appendices.php
[Cornell Wildlife Health 2021] K. Lisa Yang Center for Wildlife Health (2021). Dhole Health and Conservation. Cornell University College of Veterinary Medicine. https://wildlife.cornell.edu/our-work/wild-carnivores/dhole-health-and-conservation
[Durbin et al. 2004] Durbin, L.S., Venkataraman, A., Hedges, S., & Duckworth, W. (2004). Dhole (Cuon alpinus). En: Sillero-Zubiri, C., Hoffmann, M., & Macdonald, D.W. (eds.) Cánidos: Zorros, Lobos, Chacales y Perros — Estudio de Estado y Plan de Acción para la Conservación (pp. 210–219). IUCN/SSC Canid Specialist Group. https://www.canids.org/cap/CANID_part_4.pdf
[IUCN 2015] Kamler, J.F., Songsasen, N., Jenks, K., Srivathsa, A., Sheng, L., & Kunkel, K. (2015). Cuon alpinus. The IUCN Red List of Threatened Species 2015. International Union for Conservation of Nature. https://www.iucnredlist.org/species/5953/72477893
[Kamler et al. 2015] Kamler, J.F., Songsasen, N., Jenks, K., Srivathsa, A., Sheng, L., & Kunkel, K. (2015). Cuon alpinus (errata version). The IUCN Red List of Threatened Species 2015: e.T5953A72477893. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2015-4.RLTS.T5953A72477893.en
[Srivathsa et al. 2020a] Srivathsa, A., Sharma, S., & Oli, M.K. (2020). Every dog has its prey: Range-wide assessment of links between diet patterns, livestock depredation and human interactions for an endangered carnivore. Science of the Total Environment, 714, 136798. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2020.136798
[Srivathsa et al. 2020b] Srivathsa, A., Rodrigues, R.G., Toh, K.B., Zachariah, A., Taylor, R.W., Oli, M.K., & Ramakrishnan, U. (2020). A strategic road map for conserving the Endangered dhole Cuon alpinus in India. Mammal Review, 50(4), 399–412. https://doi.org/10.1111/mam.12209
[Thinley et al. 2021] Thinley, P., Rajaratnam, R., Kamler, J.F., & Wangmo, C. (2021). Conserving an Endangered Canid: Assessing Distribution, Habitat Protection, and Connectivity for the Dhole (Cuon alpinus) in Bhutan. Frontiers in Conservation Science, 2, 654976. https://doi.org/10.3389/fcosc.2021.654976